domingo, 11 de marzo de 2012

Madre vampiro se defiende: "soy una mujer normal"


María José Cristena es abogada y madre de cuatro niños. Afirma que tiene una vida normal, como cualquier ama de casa, y que lo único que la diferencia es que volcó todo su interior al exterior. Convertirse en una mujer-vampiro tuvo un sentido: liberarse de los abusos que sufría de su ex marido.

Tiene tatuajes en casi el 100% de su cuerpo, tiene múltiples perforaciones en el rostro y luce varios implantes de titanio en la frente para simular unos cuernos. María José Cristerna es una de las personas más tatuadas del mundo y su historia real conmueve.

Esta mexicana de 36 años y madre de cuatro niños se aficionó al universo del tatuaje a raíz de casarse con su ex pareja cuando sólo tenía 17 años.

La violencia doméstica que sufría por parte de su marido la llevó a refugiarse en los tatuajes para poder salir adelante. Desde entonces no ha dejado de decorar su cuerpo. Al empezar a tatuarse pudo "respirar como muchas mujeres que respiran y se toman un café por la mañana sin sentir que nadie les va a oprimir la garganta".

Cristerna, pese a llevar también implantes dentales con forma de colmillos para completar el look de vampira, asegura que "lleva una vida normal", que se levanta temprano y lleva a sus hijos al colegio. /telecinco.es

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